(este artículo fue publicado originalmente en el periódico La Voz de Galicia el día 26 de julio de 2015)

La generación Z son los jóvenes nacidos entre 1994 y 2010 y
representan ya el 25,9% de la población mundial. Han crecido con la crisis e
internet de acompañantes. Hoy, todavía, están en las aulas del colegio o la
universidad pero en muy poco tiempo serán los actores principales de una
nueva economía, de las nuevas profesiones y de un nuevo mundo que esta ya aquí.
Aunque algunos piensen que las mega tendencias que las consultoras como Gartner
se empeñan en trasladarnos son solo ciencia ficción, la movilidad, el big data
o el internet de las cosas han llegado para quedarse. De hecho hoy ya hay más
móviles en África que en Estados Unidos; el cibercrimen es con ventaja la mayor
preocupación y ocupación de los Tribunales, y hay ya más cosas conectadas que
personas en el mundo.
Los
hermanos mayores de los Z, la generación Y o también llamada del milenio ya
están escribiendo este nuevo mundo y con sus disrupciones tecnológicas lo están
haciendo posible. Pero a la vez esos millennials han sufrido como nadie la funesta
triada del desempleo juvenil, la precariedad y el fracaso escolar. Sin embargo
y gracias a internet, quizás el invento más democratizador y generador de
riqueza desde la empresa, han sido capaz de vencer a esos tres jinetes del
apocalipsis con su regla de las 4 Cs. A saber: están dispuestos a cambiar de
empleo o de ciudad, son más creativos y emprendedores, tienen una propensión
a la cooperación no en vano son los inventores de la economía colaborativa y
por último una mayor preparación científico-técnica coherente con la
complejidad de nuestra era digital.
Galicia
con su ecosistema de innovación ha querido ser consecuente con estos cambios.
Durante los últimos años con un liderazgo compartido de la Xunta y el tejido
empresarial y de conocimiento gallego, ha querido deshacerse de las viejas
barreras, promover instituciones inclusivas y crear un nuevo sistema de
incentivos a favor del emprendimiento y la inversión inteligente.
La
eliminación de las licencias, la promoción de la financiación no bancaria, la
creación de Galicia Emprende o la red gallega de Viveros de Empresa sin
olvidar el pionero trabajo de innovación abierta con las aceleradoras de pymes
como Open Future de Telefónica en la Ciudade da Cultura o la red para fomentar
el emprendimiento en las universidades Iberoamericanas, RedEmprendia, de
Santander Universidades, creada en la Universidad de Santiago de Compostela,
son ejemplos del camino iniciado y del que ya miles de jóvenes millennials se
están beneficiando y abonando el camino para la generación Z que trasformara
definitivamente Galicia.
Estas dos
cohortes de edad comparten además una nueva escala de valores sustentada en la
ética por encima del dinero, el deseo de cambiar el mundo con soluciones nuevas
a problemas viejos y la necesidad de cooperar frente a la feroz competencia
del pasado.
El futuro
de Galicia está en los colegios. Hace más de un siglo el economista
austro-americano Schumpeter constató que « la destrucción creativa de los
emprendedores es la que hace que el mundo sea mejor» Hoy esos innovadores están
a punto de egresarse y reescribir nuestra historia para mejor. Hagamos entre
todos que eso sea posible.
Iñaki Ortega es director de Deusto Business
School en Madrid
Alfredo Bermúdez de Castro es director de operaciones de RedEmprendia