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lunes, 6 de junio de 2022

España, ¿líder mundial de la economía senior?


(este artículo se publicó originalmente en el periódico El Economista el día 19 de mayo de 2022)



El envejecimiento de la población es una de las grandes tendencias socio-económicas. Frente a las visiones catastrofistas que vinculaban este cambio demográfico a todo tipo de consecuencias negativas, en los últimos años ha ganado peso el enfoque que pone en valor las oportunidades. Con más adultos mayores en el mundo y con mejor salud, la economía puede verse impulsada. La economía senior tiene un impacto en uno de cada cuatro euros de la riqueza europea y, en España, en un 26% del PIB y el 60% de todo el consumo nacional.

Sin embargo, todavía perviven situaciones que o bien invisibilizan a los mayores o incluso los minusvaloran. El conjunto de esos estereotipos, prejuicios y discriminación contra las personas por su edad es lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido como edadismo. Son una serie de creencias, valores y normas que justifican un trato injusto hacia las personas según su edad. Además, esta nueva lacra -está comprobado- afecta de forma negativa a la salud de las personas mayores.

El creciente edadismo -avalado por numerosos expertos e instituciones de prestigio en todo el mundo- lleva a recomendar una serie de medidas para mejorar con políticas públicas la accesibilidad, la movilidad, los cuidados, pero también la participación política y en el mercado laboral de los mayores. Este consejo apunta a fomentar la “amigabilidad” en los territorios para integrar a las personas mayores en la vida social y comunitaria. En esta búsqueda, el Centro de Investigación Ageingnomics ha promovido el informe Ranking de Territorios por la Economía Senior, elaborado para ser una herramienta útil para las comunidades autónomas españolas que, como es sabido, gestionan gran parte de las políticas públicas.

Este informe, usando datos oficiales, evalúa en seis dimensiones a las comunidades autónomas para conocer esa “amabilidad” con las personas mayores. Las dimensiones elegidas han sido demografía, empleo, participación política, pensiones, espacios públicos y servicios sanitarios. A su vez en cada dimensión se ha recopilado información para cuatro indicadores, tan variados como -por citar solamente algunos- esperanza de vida, tasa de actividad, electores mayores, pensión media, centros de mayores o teleasistencia. Como resultado, se han logrado más de 400 datos referidos a las comunidades autónomas españolas que han permitido establecer una clasificación para cada uno de los 24 indicadores.

Esa veintena de indicadores proporcionan una visión muy plural de lo amistoso que son los diferentes territorios con los mayores y permiten establecer una base sólida con la que a futuro se pueda medir su progreso y evolución en el tiempo de cara a alcanzar las mejores condiciones objetivas para este grupo etario.  Unos datos que no solo son representativos de la situación de cada una de las comunidades autónomas, sino que reflejan aspectos sobre los que las instituciones y la sociedad en conjunto tienen capacidad de influencia y mejora.

Asturias, Castilla y León y Galicia son los territorios con más personas mayores. Baleares, Navarra y Galicia las que mayor esperanza de vida gozan. Rioja, Castilla y León y País Vasco tienen la mayor esperanza de vida con salud. Los gallegos, baleares y vascos a partir de los 65 años son los que tienen mayor esperanza de vida.

Madrid, Baleares y Murcia encabezan la clasificación en la tasa de actividad de los mayores. En la tasa de ocupación son Castilla y León, Asturias, y Cantabria. En desempleo senior los mejores datos son de País Vasco, Comunidad Foral de Navarra y La Rioja. Los territorios con más seniors autónomos son Cataluña, Madrid y Andalucía.

Castilla, Navarra y Murcia son las comunidades que más diputados mayores tienen en sus parlamentos. Mientras que Aragón, País Vasco y Valencia lideran la tabla de más consejeros en sus gobiernos que superan los 55 años. En alcaldías encabezadas por seniors, los mejores datos nos llevan a Valencia, Asturias, y Galicia. Y el mayor número de posibles votantes seniors están en Andalucía, Cataluña y Madrid.

La pensión media más alta está en País Vasco, Asturias y Madrid. La edad de jubilación más alta en Baleares, Navarra y La Rioja. La cobertura mayor de planes de pensiones individuales se da en Cataluña, Madrid y Andalucía. Los vascos, navarros y madrileños disfrutan de los mayores patrimonios medios en sus planes de pensiones.

La mejor comunidad en centros de mayores es La Rioja junto a Navarra y Baleares. En lo que se refiere a centros de día, Extremadura, Cataluña y Navarra. Los centros residenciales están liderados por Extremadura, Castilla y León y Aragón. La mayor cobertura de viviendas para mayores está en País Vasco, Castilla La Mancha y Galicia.

En cuanto a teleasistencia los mejores datos los encontramos en Madrid, Castilla La Mancha y Andalucía. Para la ayuda a domicilio el ranking lo encabezan Madrid, La Rioja y Aragón. Las plazas residenciales por habitantes tienen los mejores guarismos en Castilla-León, Castilla La Mancha y Aragón. Por último, la tasa media de cobertura de servicios asistenciales está liderada por Madrid, Castilla La Mancha y Cataluña.

España está en disposición de liderar una estrategia mundial para que el alargamiento de la vida suponga una oportunidad económica a través de nuevos productos y servicios para los mayores. Tenemos la mayor esperanza de vida del mundo junto a Japón; una cultura de apertura gracias al turismo y un espíritu emprendedor que hemos demostrado a lo largo de nuestra historia. Y como demuestran los datos mencionados una pluralidad de comunidades autónomas bien posicionadas. Solo nos falta acabar con la discriminación absurda de la vejez mediante más y mejores políticas lideradas desde las Comunidades Autónomas para atraer y retener a las personas mayores.

Iñaki Ortega y Juan Fernández Palacios. Centro Investigación Ageingnomics

jueves, 30 de septiembre de 2021

Una nueva era (New Age)

Este artículo se publicó originalmente en el blog del centro de investigación ageingnomics de la Fundación MAPFRE el día 23 de septiembre de 2021


Recuerda el filósofo francés Pascal Bruckner en su libro “Un Instante Eterno” que una persona de 50 años hoy está en la misma situación que un recién nacido en el Renacimiento, la esperanza de vida de ambos es de unos 30 años. Esto es exactamente lo que ocurre en España donde los varones pueden esperar vivir al nacer 81 años y las mujeres algo más de 86. El envejecimiento es imparable y la cohorte entre los 55 y 70 años, representa ya un 19,4% de la población total española frente al 8,8% de los jóvenes de entre 16 y 24 años, esa brecha seguirá aumentando sin freno en las próximas décadas.

Esta nueva longevidad, al mismo tiempo nos lleva a situaciones inéditas e insostenibles. El intervalo entre la esperanza de vida media -83 años- y la edad legal de jubilación es de 16 años que se convierten prácticamente en 20 años si se tienen en cuenta los años reales de salida del trabajo -63- y en muchos más en el caso de aquellos que se ven sometidos a una prejubilación o salida temprana por diferentes motivos. El abandono del trabajo puede llegar a producirse, en estos últimos casos, a una edad tan anticipada como los cincuenta y pocos años, lo cual alarga el periodo sin trabajar desde entonces hasta el fallecimiento a más de 30 años, un tiempo equivalente o incluso más largo al de toda la actividad a lo largo de una vida.

Pero además de un complejo reto para cualquier sistema público de pensiones, como recuerda FEDEA en su informe de junio de este año, lo anterior supone una demostración de poca inteligencia ya que las empresas del mercado laboral desprecian la capacidad de producir de millones de personas, solamente en España más de 15 millones de personas mayores de 55 años que representan uno de cada tres españoles. Esto es un sinsentido desde todos los puntos de vista: personal, económico y social. Hoy la mayoría de las personas de entre 50 y 70 años tienen unas condiciones físicas y mentales buenas. Junto a la esperanza de vida, crece la llamada esperanza de vida con buena salud que hace aptas para la actividad a más personas que nunca. El envejecimiento demográfico es en realidad un rejuvenecimiento porque permite a más personas vivir más años en unas condiciones mejores.

Estos años ganados a la vida no han hecho más que empezar. Y avanzamos hacia una nueva era que nos permitirá vivir más y mejor gracias a la tecnología. Este mes de septiembre el Word Economic Forum (WEF) ha publicado el informe “Diseñando tecnologías de inteligencia artificial para adultos mayores” en el que se afirma que la inteligencia artificial (IA) probablemente sea una de las tecnologías más transformadoras para el ser humano en un futuro próximo. Gracias a la IA, afirman desde el WEF, podremos vivir una vida plena y robusta, aunque seamos adultos mayores. Pero las aplicaciones de la IA no deben circunscribirse a la dependencia o la salud, fruto de una visión paternalista del envejecimiento, sino apoyar que los mayores puedan seguir trabajando o manteniendo un ocio activo. Inteligencia artificial en forma de robots para ayudar en el trabajo, coches autónomos para facilitar la movilidad y luchar contra la soledad o casas inteligentes para no abandonar el hogar, son algunos ejemplos. Rafael Yuste, catedrático español de la Universidad de Columbia defiende que por cada uno de los escenarios distópicos sobre la tecnología que tanto oímos hay diez beneficiosos. Por ejemplo, aplicar la neurotecnología en pacientes con la enfermedad de Parkinson o con depresión a través de estimulación cerebral; en personas sordas con implantes cocleares en el nervio auditivo que incorporan un micrófono que recoge sonidos del exterior y estimulan zonas del cerebro para que puedan oír. Son algunos ejemplos como también que en el futuro se espera que este tipo de tecnología también se aplique a personas ciegas, así como otras con Alzheimer a través del refuerzo de los circuitos neuronales de la memoria. “Va a ser un cambio de la especie humana a mejor” según Yuste.

A mediados del siglo pasado surgió un movimiento conocido como New Age que consideraba que habíamos entrado en una nueva época de paz, bienestar y armonía mundial. El New Age se extendió a la música, la literatura y hasta surgieron tribus urbanas que seguían ese optimismo. La unión de la madurez de tecnologías disruptivas como la IA junto a la revolución de la longevidad que vivimos desde hace unas décadas, nos lleva a pensar que igual ahora sí es posible el ideal de bienestar del New Age con esta nueva edad que vivirán las personas mayores.

 

Para leer el informe completo del WEF 

Para leer el informecompleto de FEDEA

Para leer el libro de Pascal Bruckner 


Iñaki Ortega es doctor en economía y profesor de la Universidad Internacional de la Rioja


domingo, 20 de junio de 2021

El color del dinero

 (este artículo se publicó el 20 de junio de 2021 en el blog del centro de investigación ageingnomics de la Fundación MAPFRE)

No es nuevo teñir de color el dinero. A lo largo de la historia el dorado ha sido asociado a la riqueza ya que las reservas de oro de los países permitían emitir moneda de curso legal. Con la llegada del papel moneda, el verde de los dólares triunfo en el mundo ya que esta moneda se convirtió en el patrón monetario de la economía. Pronto apareció el dinero negro para referirnos a aquel que no se declara, aunque también es el que procede de actividades ilegales. Así surgió el blanquear el dinero cuando quiere lavarse, quitar el color negro de este dinero obtenido ilícitamente y así incluirlo en el flujo legal de la economía.

Pero hay otras historias que merecen la pena ser contadas sobre el color del dinero. Los anglosajones llaman «libra morada», a los beneficios de incorporar a tantas mujeres como hombres a la actividad económica. Con ello no solo se reduce el desempleo femenino, sino que además se ceba la economía con más consumo. El color morado de este dividendo demográfico de las mujeres se remonta a hace más de 100 años en Nueva York cuando una fábrica textil se incendia y mueren quemadas cientos de trabajadoras ya que las puertas estaban bloqueadas para evitar el absentismo. De la factoría en llamas unas columnas de humo morado pudieron verse a cientos de kilómetros de Manhattan; en la combustión se habían mezclado los tejidos rojos que fabricaban esas mujeres con el hollín de las chimeneas.

El dólar rosa, también conocido como dólar arcoíris, se acuña para explicar el nicho económico que ha ido creciendo desde los años 80 del siglo pasado vinculado al consumo del colectivo LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales) en sectores como el turismo, ocio, tecnología o moda. El color arcoíris del movimiento gay parece que proviene de la canción de la película el Mago de Oz que la musa de ese colectivo Judy Garland interpretó.

Pero también existe la economía naranja o la vinculada a las industrias culturales y creativas con subsectores como la arquitectura, artes visuales y escénicas, artesanías, cine, diseño, editorial, investigación y desarrollo, juegos y juguetes, moda, audiovisual, música, publicidad, software y videojuegos; según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), «si la economía naranja fuera un país, sería la cuarta potencia económica del mundo, un 20 por ciento más grande que Alemania. Ocuparía el noveno lugar entre los diez mayores exportadores, duplicando el valor de las exportaciones de petróleo de Arabia Saudí”

Y ahora la economía plateada o silver economy por su termino en inglés. Siguiendo a los profesores Aracil y Roch de la Universidad de Comillas el envejecimiento demográfico, entendido como un gran desafío, promueve también importantes cambios socioeconómicos radicales. Los cambios socioeconómicos radicales presentan implicaciones a largo plazo e influyen en los desarrollos organizativos e institucionales. Así, el envejecimiento de la población promueve un nuevo paradigma socioeconómico conocido como economía plateada que incorpora cambios socioeconómicos e influye en el comportamiento organizativo e institucional. En palabras de la Comisión Europea podemos hablar de un euro plateado "el rápido envejecimiento demográfico no solo es un desafío social importante en términos de presupuestos públicos, mano de obra, competitividad y calidad de vida, sino también una gran oportunidad para nuevos empleos y crecimiento". Como resultado, en 2018 la Comisión Europea definió la economía plateada como "la suma de toda la actividad económica que satisface las necesidades de las personas de 50 años o más, incluidos los productos y servicios que compran directamente y la actividad económica adicional. Además de la anterior, existen varios intentos de definir la economía plateada, promovidos especialmente por instituciones supranacionales. Por ejemplo, para la OCDE es "un entorno en el que los mayores de 60 años interactúan y prosperan en el lugar de trabajo, participan en empresas innovadoras, ayudan a impulsar el mercado como consumidores y llevan una vida saludable, activa y productiva". Otras definiciones de la economía plateada como la de la OMS se sostienen sobre las mismas características principales, como, por ejemplo, "la economía plateada es un concepto que intenta capturar los efectos económicos y las oportunidades resultantes del envejecimiento de la población". No caben en este breve artículo más definiciones a la vista de un reciente análisis bibliométrico encargado por el centro de investigación ageingnomics de Fundación MAPFRE que tasó en 1968 documentos científicos publicados entre 1975 hasta octubre de 2020 sobre el particular. Por ello nos quedamos con que este nuevo color plateado del dinero fruto de esta silver economy se refiere a las oportunidades para gobiernos, empresas, sociedades e individuos que surgen al adaptar y crear políticas, productos y procesos a las necesidades del envejecimiento de la población.

 

Si quiere leer el informe sobre la economía plateada del BID

Si quiere leer el informe sobre la silver economy de la Comisión Europea

Si quiere leer el informe sobre la silver economy de la OCDE

Si quiere leer el informe España 2050 donde se menciona la economía plateada

 

Iñaki Ortega es doctor en economía y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja UNIR

miércoles, 19 de mayo de 2021

La oportunidad de la silver economy

 (este artículo se publicó originalmente el dia 17 de mayo de 2021 en el blog del centro de investigación ageingnomics de la Fundación MAPFRE)


El físico y matemático William Thomson ha pasado a la historia como unos de los científicos británicos más importantes. Ejerció en la Universidad de Glasgow durante más de cincuenta años y está enterrado con el nombre de Lord Kelvin, junto a Isaac Newton en la Abadía de Westminster. Pero no solo han llegado hasta nuestros días sus descubrimientos sobre la termodinámica sino una frase que repetía a sus discípulos desde el estrado: “lo que no se define no se puede medir; lo que no se mide, no se puede mejorar; lo que no se mejora, se degrada siempre”.

 

Este mes de mayo el Banco de España en su memoria anual incluyó el envejecimiento poblacional, como uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan las economías desarrolladas y, de manera singular, la economía española. “La extraordinaria envergadura de este reto viene determinada por las numerosas implicaciones que estos cambios tienen en términos de la capacidad de crecimiento de la economía, del mercado laboral y de la política fiscal, entre otras dimensiones”. Pero la buena noticia es que por primera vez el supervisor bancario -en boca de su gobernador Pablo Hernández de Cos- menciona las oportunidades que el reto demográfico ofrece para el desarrollo de algunos sectores en el medio plazo, entre los que cabe destacar los sectores de la salud, el ocio, el turismo, el inmobiliario y el financiero. “España cuenta con una situación de partida privilegiada para competir en la provisión de servicios destinados a la población en tramos de edad avanzados —lo que se ha denominado silver economy-, tanto por nuestras especiales condiciones geográficas y culturales como por el patrón de especialización sectorial que hemos desarrollado en los últimos años. Aprovechar las nuevas oportunidades que se nos plantean exigirá ser ágiles - y perseguir continuas mejoras de calidad y eficiencia en la provisión de los bienes y servicios que una sociedad más envejecida demanda”.

 

Siguiendo a Lord Kelvin, España ha conseguido definir la economía de las canas, pero ahora toca para mejorar, medir esta nueva realidad.  Por esa razón el Centro de Investigación Ageingnomics de la Fundación MAPFRE encargó en 2020 a un grupo de investigadores del Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas una metodología técnica para la elaboración de un indicador sobre el progreso de la Economía Plateada.

 

Para los profesores Aracil y Roch “la cuarta revolución industrial que estamos viviendo se sustenta, en otros pilares, en los datos y la necesidad de medir. Tan es así, que los datos se han equiparado al ‘petróleo’ del S. XXI, debido a su relevancia en la toma de decisiones y en la construcción de la agenda política, social y organizacional”.  Los docentes de ICADE sostienen que el principio psicológico de Heisenberg hace que el acto de medir puede influir en el sistema que se mide. Es decir, si una sociedad mide el avance hacia una economía plateada, se centrará cada vez más en la economía plateada y sus impulsores. Los beneficios pueden incluir cambios de política e iniciativas organizativas que afecten positivamente a la sociedad en todos los niveles. Por tanto, es imperativo proporcionar una metodología rigurosa para medir el progreso en la economía plateada y el éxito de una nación en satisfacer las necesidades económicas y sociales de sus ciudadanos en un contexto de envejecimiento de la población.

 

Iñaki Ortega es doctor en economía y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)