lunes, 20 de marzo de 2023

El canario en la mina

(este artículo se publicó originalmente en el periódico 20 Minutos el día 20 de marzo de 2023)


Estos días de crisis en los bancos igual has escuchado la expresión inglesa “canario en la mina”.  Es una manera de decir que algo no va bien.

En el siglo XIX los mineros europeos bajaban a las galerías de carbón acompañados de una jaula con un pájaro. El canario amenizaba con su canto el trabajo, pero sobre todo avisaba de las fugas de gas tan habituales en las minas. Al parecer los canarios son especialmente sensibles a esos gases y cuando los respiran dejan de cantar. Era ese el aviso para salir del pozo a la superficie y así no morir intoxicado o enterrado por una explosión. Desde entonces, la expresión se usa como sinónimo de advertencia de un peligro.

Yo quiero hablarte de algunos canarios que quizás han dejado de cantar en tu vida, aunque no seas minero. Te ayudará a entender lo que quiero decir esta ristra de preguntas: ¿has dejado de dar tu opinión en algún tema por temor a lo que la gente dirá? ¿en las reuniones cuando te toca hablar notas como tu pulso se acelera? ¿te espanta oír tu voz en una grabación? Algo está sucediendo, si respondes afirmativamente a estas preguntas  o a estas otras: ¿miras para otro lado cuando piden voluntarios para representar a tu empresa, familia o comunidad de vecinos en algún foro?¿en alguna ocasión al tener que hablar en público has sufrido lo indecible para decir dos o tres frases? ¿escuchas con envidia a los que se expresan con confianza y fluidez?

Son claras señales de la necesidad de reforzar esas habilidades, pero solemos engañarnos con excusas como que tenía un mal día, no había preparado nada o que soy muy discreto y no me gusta el protagonismo. En realidad, el canario de la jaula ha dejado de cantar. Es una alerta temprana de falta de confianza en tu capacidad para hablar en público y si se escucha puede evitar males mayores. ¿Acaso no es clave para defender tus intereses saber comunicar con calidad tus argumentos? En el trabajo sin duda, pero también cuando compras un coche o alquilas una casa y por supuesto en las relaciones personales.

Es una habilidad social que ahora se le conoce en la empresa como habilidad blanda, es decir aquellas que permiten a una persona relacionarse de manera eficaz con su entorno. El trabajo en equipo, la creatividad, la resistencia ante la adversidad y por supuesto la que estamos dedicando estas líneas que es la persuasión o si prefieres la capacidad de convencer a los demás con la palabra. Y como las matemáticas, la informática o los idiomas, se entrenan. Nadie nace sabiendo. Todos mejoramos con la práctica.

Los canarios se convirtieron en esos años de minería en un símbolo, los primeros en darse cuenta cuando las cosas se ponían realmente difíciles. Ahora también, qué útil es encontrar esos indicios para tomar decisiones a tiempo; qué suerte cuando a base de entrenamiento acabas con tus inseguridades. Aunque tengo que decirte que la nueva ley de bienestar animal no te permitirá que sea un canario el que te acompañe a tu particular mina.

Iñaki Ortega es doctor en economía en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y en LLYC

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